Una primera y breve opinión de la Liga sobre la jornada nacional de lucha por los derechos humanos del 10 de diciembre de 2016; y un importante registro gráfico de la jornada

En la plaza de Mayo, y en muchas otras Plazas de todo el país, un conjunto de organizaciones de derechos humanos hemos dado una muestra de que la unidad del campo popular es posible y que con la unidad es menos difícil confrontar con el macrismo, de cuya hostilidad estratégica y confrontación antagónica se deja debida constancia fundada en la Convocatoria y el Documento.

En estas lineas de primer balance no creemos necesario repasar la lista de agravios del macrismo; durante el año nos pronunciamos una y otra vez, en conjunto o como organización nacional denunciando, repudiando y llamando a resistir cada uno de ellos; hoy queremos decir dos cosas sobre nosotros.

La jornada de lucha del diez de diciembre es el punto de llegada de un año de esfuerzos unitarios de todos los que participamos en la jornada, y aún de algunas y algunos que no lo fueron pero a quienes reconocemos y con quienes seguimos buscando el modo que todos seamos parte de este esfuerzo que no es fácil, porque ni somos lo mismo, ni pensamos sobre todo igual, ni tuvimos en la década pasada la misma postura; pero eso es lo valioso; unir lo que es idéntico debería ser fácil.

Lo valioso, porque supera la dispersión y potencia todos los matices del movimiento popular, que no son caprichos o resultado de acciones individuales, sino la expresión de una  pluralidad de tradiciones políticas, de prácticas diversas, de enfoques culturales diversos y aún de opciones estratégicas distintas (no todos luchamos por un socialismo que sea al mismo tiempo territorio de todos los derechos para todos como nos enseñó a soñar Fidel Castro) es unir lo distinto de modo tal que dejemos de sufrir la pluralidad como una debilidad a soportar o tolerar del mejor modo posible sino como una fortaleza que nos hace más fuertes, más creíbles y más sabios al momento de luchar.

Para nosotros la unidad se fundamenta y hace imprescindible por dos razones (o al menos dos razones principales): una es la urgencia de enfrentar las políticas del Macrismo y el Imperio, políticas de arrasamiento de derechos y de negación de nuestra Memoria; poner por delante lo que  nos une es acaso un ejercicio de defensa propia y sentido común, pero que sigue siendo escaso entre nosotros donde demasiados abusan de las historias de “capilla”, de peleas que solo interesan a los participantes y que en nada aportan a  la lucha popular; la otra es un poco más profunda: se trata de poner a disposición de las jóvenes generaciones que ya están luchando y que deberán construir una fuerza para derrotar el   macrismo y superar los males endémicos del capitalismo argentino en todas sus formas, el prestigio social de una lucha que lleva mucho más de cuarenta años por Memoria, Verdad y Justicia y que ha hecho de la ética, la coherencia y la firmeza todo un compendio de atributos que puede ser útil a las nuevas generaciones: no solo la idea de que la única lucha que se pierde es la que se abandona, la idea de confrontar siempre con los enemigos del pueblo y de construir alianzas, movimientos, redes, frentes, etc. que desplieguen toda la potencia del pueblo.

Llevamos muchos años luchando, el 20 de diciembre cumpliremos 79 años de existencia ininterrumpida, y creemos no equivocarnos si decimos que la jornada de ayer no solo golpea las políticas del macrismo y sus socios, también es una flecha al futuro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s